
El hombre no es de ninguna manera un ser firme y duradero, es más bien un ensayo y una transición, no es otra cosa sino el puente estrecho y peligroso entre la naturaleza y el espíritu. Hacia el espíritu, hacia Dios, lo impulsa la determinación más íntima; hacia la naturaleza en retorno a la madre, lo atrae el más íntimo deseo: entre ambos poderes vacila su vida temblando de miedo. El Lobo Estepario, Hermann Hesse
domingo, 30 de enero de 2011
El Lector

martes, 25 de enero de 2011
Ni la puntita

Le había prometido el cielo y las estrellas, fuimos a su departamento, no nos habíamos siquiera besado hasta ese entonces, en menos de un minuto lo tenía encima mío en el living, con sus manos que subían y bajaban estrepitosamente, todo marchaba de las mil maravillas, hasta que de mis labios salieron dos letras: NO! Me levanté, tomé mis cosas y me fui sin mediar palabras. Demás está decir que jamás me volvió a llamar.
Pensé que fue el miedo lo que me llevó a actuar de ese modo, pero no, volví a hacerlo, sólo que esa vez el teléfono volvió a sonar. De todos los tipos de mujeres, estas sin lugar a dudas son las más controversiales. Hay quienes las idolatran y quienes las detestan, pero jamás pueden ser ignoradas. En mi inconciente alguien me hizo creer que ser una de ellas era el único pecado que no se puede perdonar y que se condena con una muerte lenta y dolorosa. Por supuesto, semejante idea taladró tan hondo en mi cabeza que he pasado todos estos años negándomelo. Por ello es que voy a hablar de esta especie, de nosotras:
Las Calientapavas.
Estas féminas se encuentran regadas en todos los ámbitos; una intelectual, una fashion, una romántica, una frívola pueden ser una calienta pavas. Pero, qué es una calienta pavas? Es aquella mujer que deja al hombre desvestido y erectado. No es fácil identificarlas a simple vista, no para un ojo poco entrenado, pero hay ciertas señales que ayudan a reconocerlas. Una de ellas es la forma en que mueven la boca, insinuante siempre, otro signo es la mordida constante de labios, esto dentro de las características generales, porque existen varios géneros.
Citemos algunas:
La perseguida: su karma es, ¿Qué va a pensar de mi? Y aunque muere de ganas de tener sexo se flagela con la idea de que él la va a tildar de "trola" por querer cama en la segunda cita, no imagina que paralelamente está diciendo: dale no seas turrita y habilitame la cochera que la maquinita pierde aceite!.
La puritana: es la que se las da de virginal, aunque se deje hacer la “nebulización” (mató el término) y haga petes hasta en un ascensor panorámico.
La vendedora de humo: es aquella que te calienta cuando hablas con ella, ya sea por msn, mensaje de texto o llamadas con cosas que dice que va hacer, te cuenta sobre lo que lleva puesto, posiciones, fantasías pero siempre tiene una excusa a la hora de concretar el asunto Face to face.
La Campeona: es la que siente un perverso placer al dejar a sus victimas en el medio de la acción, es orgásmico para ellas. Usualmente son mujeres BITCH (Beautiful,Intelligent,Talent, Cute, Honest). Contrario a lo que muchos creen, este prototipo cotiza bastante bien entre los hombres, pues se convierten en una obsesión, verdaderos retos y eso los excita, y se comen la cabeza pensando: vas a ver cuando te agarre, vas a quedar a punto nieve!!. Y también hay de los que suelen sacarse y mandar frases tan ordinarias tales como: "pero esa mina!!! es una atorranta!! si tiene más entradas que peaje de ciudad balnearia en pleno verano".
Como todo en la vida, no somos monedita de oro pa caer bien a todos. Mi recomendación es que tengan paciencia, nada más frustrante que otro venga a tomarse el mate…y hablando de eso me voy yendo que alguien tiene que calentar la pava.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Crucemos los dedos!

He dejado entrever en muchos de mis posteos anteriores mi escepticismo hacia muchas cosas, en esta ocasión confieso que no soy creyente de las cábalas, ritos o similares.
Sucede que se acerca uno de los días más importantes para todos los cabuleros, que ya deben tener preparados todos los elementos necesarios para la noche de Año Nuevo!!
En mi familia, esa noche inexorablemente alguien se atraganta con alguna uva, ves a alguien salir a la calle con una maleta, otros subiendo a sillas, escalando escaleras, engullendo lentejas, vestidos de un blanco despampanante o luciendo alguna sexy bombacha roja.
Yo, nunca hice nada de eso, capaz por eso me va de esta manera, aunque tampoco me quejo, un color no lo predijo, pero a fuerza de sacrificio tuve mis gratificantes momentos y regalos en este 2010.
Pensé que quizás esas viejas tácticas no me sirven porque mis aspiraciones son un poco más contemporáneas, así que supongo que es el momento ideal para innovar e implementar nuevos rituales.
- 6000 Gs entre las tetas: a ver si en la copa America terminás siendo Miss-ing (por caradura), y para redoblar la apuesta ponés 12.000 donde termina la espalda. Te lloverán contratos y toqueteos.
- Vestir una sotana: hará que el dinero de otros vaya a parar a tus arcas. Efectos secundarios, parte de ese dinero será destinado a pensiones alimenticias.
- Usar orejitas de conejo: para conseguir un matrimonio con un “adulto” de más de 80 años y bastante fortuna acumulada.
- Usar un vestido de carne: no sos Lady Gaga ni estas por recibir un premio en los MTV Awards, pero podés ostentar ya que el precio de la carne está por las nubes y además te sirve para rematar un levante diciendo: con tu calor y un poco de sal, no vas a parar hasta chuparte los dedos!
Mi medicación no está funcionando bien estos días, pero estos santos últimos días son tan difíciles de llevar que un poco de locura me viene bien.
Me pregunto, ¿cuáles otras cábalas podrían funcionar?lunes, 27 de diciembre de 2010
Verdugos del habla
¿A qué viene esto? Simplemente a que no tengo la más remota idea sobre que escribir, pero tampoco quiero dejar de publicar algo. Lo primero que una persona normal diría es que no se siente inspirada, sin embargo, lo único que mi cabecita retorcida puede pensar es en: El Silencio.
Es verdad que quedarse callado es un buen negocio la más de las veces, y lo dice alguien que ha fracasado en esa empresa, pues ese filtro que usualmente la gente tiene donde tamiza lo que es conveniente expresar y lo que no, no funciona, incluso he llegado a creer que vine sin uno de esos. Los años, las metidas de pata, y muchas antipatías ganadas me han obligado a manejarlo mejor.
Y aunque me he declarado infinidad de veces como una loba solitaria, que disfruta singularmente de la quietud, el aislamiento y la mudez, existe una afonía que me pone sumamente nerviosa, y a la que nunca logro romper con éxito.
El tan afamado Silencio Incómodo entre dos personas, a ese no me lo trago; particularmente me pasa no sólo con gente que acabo de conocer, sino que tengo un listado de personas con las que a pesar de los años nunca sé de que hablar, son sicarios involuntarios de mi locuacidad e imaginación.
El clima es la muletilla más antigua, y me funciona, porque a un comentario como:
-Que calor!
-Sí, infernal como mis pensamientos cuando veo a Jude Law;
O:
-Me congelo, fríooo
-Casi tanto como Sanie Lopez Garelli dando las noticias
O:
-Cuanta humedad!!!!
-Aplastante como resaca de año nuevo
Siempre puedo rematar con algo que de pie a una sonrisa y que además genere confianza, pero con esos que conforman mi listado, éstas cosas no me nacen y siempre pienso que no van a encontrarlos graciosos, sino preocupantes, delirantes, de loca pues!
Por eso cuando me toca esa situación con algunos de estos demoníacos enemigos de la conversación pienso en una canción del gran Miles Davis, pues el sentenció alguna vez: “El silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos” (y da miedo).
miércoles, 15 de diciembre de 2010
No estoy Verde!

Agoniza, convulsiona y como es habitual en el lecho de muerte, pasa toda su existencia como una película, se arrepiente, se frustra pero entiende que es tarde para intentar cambiar algo, que ya el daño está hecho y hay que dejarlo ir, pero de todas formas sigue ahí, pataleando por un poco más de permanencia.
Diciembre es así, y como le decía a una amiga, cada año resuelvo las mismas cosas, me impongo las mismas metas que hace 10 años y al final del siguiente año sé que los resultados serán exactamente iguales al anterior.
En este doceavo mes todo gira en torno a la Navidad, guirnaldas, renos, papá noeles, comida, aguinaldos mal gastados, ladrones ávidos de evitarte el cargo de conciencia por el derroche de tu dinero, invasión de vendedores, pinos blancos de plástico, gorras, medias y chimeneas en un país donde cada 24 sobrepasamos los 35°, y que ante tanta demanda de energía el ente proveedor corta el suministro.
Admito que me gusta abstraerme un poco de todo ese convencionalismo (menos el de tirar la plata), así que evito ver los canales de televisión por temor a cruzarme con Mi pobre Angelito, por eso el fin de semana me alquilé una película, Ghost of Girlfriends Past, y me topé con una versión amorística de Canción de Navidad, esa magnífica obra escrita por Charles Dickens, que en mi niñez me llenaba de esperanzas, y de la que al parecer no tengo escapatoria.
El cuento fue escrito por el inglés en 1843, 167 años de infinitas versiones, y tanto nos han contado la historia que parece obligatorio crearnos nuestros propios fantasmas del Pasado, Presente y Futuro, que sin lugar a dudas nos encuentra descomunalmente endebles en estos días en que la llama de un año se va extinguiendo.
No soy un Ebenezer Scrooge, creo al menos, pero hay dos aspectos que impiden que “las Navidades” me sean tan emocionantes como a los demás. La primera que esa fraternidad, generosidad y nobleza de la gente en esas fechas me genera mucha desconfianza porque son tan efímeras e hipócritas como promesa de político en campaña electoral. Lo segundo y más importante, tengo un terror infinito de ver las innumerables cagadas que he cometido en el pasado, ver un presente deplorable y arruinarme el futuro conociendo el final de antemano.
La vida es como la cartera de una mujer, si revolvés mucho podés encontrarte con cosas desagradables e inservibles incontables veces antes de hallar lo que realmente estás buscando, y a mi me gusta viajar ligero.
Esas son mis razones, pero definitivamente: NO SOY UNA GRINCHA (sabes que te digo a vos)
martes, 9 de noviembre de 2010
¿Cuantas veces moriste?

Lo que él no me dijo explícitamente es que estas fases se aplican a demasiadas circunstancias por las que atravesamos en este trayecto de la vida a la muerte.
1. Negación: son demasiados años, momentos compartidos, todo tiene sus altibajos, no significa que me equivoqué, los destellos del sueño aún brillan, no todo está perdido; luego
2. Furia/Ira: para qué tanto esfuerzo, tanto sacrificio, no valora nada, no merece nada de lo que le dí, ni tampoco mis lágrimas, como pude fijarme en alguien como él, ¿en qué estaba pensando?, es una basura inmunda; más tarde
3. Negociación: no podemos rendirnos tan fácilmente, debemos darnos una última oportunidad, se atragantan con mensajes de texto, mails y llamadas, el amor todo lo puede…
4. Depresión: …pero con esto no pudo y te tirás a llorar desconsoladamente, a escuchar temas lentos del tipo Marco Antonio Solís, Celine Dion y Sin Banderas. Fotos, lugares, programas, olores, todo te lo recuerda y lo mejor para sanar es tomarte toda la cerveza que exista en la ciudad o empacharte con helado.
5. Aceptación: hasta que finalmente, y luego de haber aburrido a todos los que conoces con tu charla monótona, de ser bipolar, ambivalente y completamente vaga, un día te levantas y te sentís ligera, con las heridas sanas y con nuevos hábitos, acordes a tu nueva vida.
Hay acta de defunción que expone los motivos de la muerte, vivimos el duelo, enterramos algo y de tanto en tanto visitamos esas tumbas para recordar porqué hemos cambiado un poco nuestras maneras.
Me sentía un tanto reticente a la idea de la reencarnación, y resulta que sí existe, pero en esta misma dimensión, el cuerpo no cambia, pero el alma y el espíritu sufren mutaciones, a veces gloriosas, a veces tétricas. Unas veces víbora otras mariposa.
martes, 2 de noviembre de 2010
Memorias desmemoriadas

Benditos sean los olvidadizos pues superan incluso sus propios errores, esa frase acaparó mi mente esta mañana cuando en un periódico leía que unos científicos habían creado técnicas para borrar los recuerdos traumáticos.
Esa frase me quedó de la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal Sunshine of the Spotless Mind), que trata precisamente de eso, de Clementine que decide borrar de su memoria a Joel, quien tras enterarse de ese hecho opta por hacerlo también, pero en pleno proceso de lavado de cerebro entiende que en realidad no quiere eliminar esos momentos felices e intenta retractarse.
En ocasiones uno recibe esos golpes bajos para los cuales nunca se está lo suficientemente preparado, y en ese instante de desesperación, dolor, frustración y delirio solemos izar la bandera del arrepentimiento.
Particularmente he vivido momentos verdaderamente traumáticos, escenas que calan tan hondo en tu ser que cambia toda tu estructura, y lo único que deseas con fervor es poder borrar ese instante para que aquello que te hiere, sin más deje de hacerlo.
Pensé en todos esos acontecimientos que me desgarraron el corazón, me inundaron los ojos de agüita salada y que en algún tiempo hubiera elegido no experimentar, son muchos debo admitirlo; algunos más dramáticos que otros, y de hecho la intensidad de las estocadas varía de persona en persona, lo que unos consideran frivolidad para otros es cuestión de muerte.
Me pregunté como sería hoy sin todo ese fogueo que moldeó mi carácter, mis prioridades, mis valores. Es fácil concluir que no sería la misma, y tal como nos lo mostraba la película, podría resetearme una y otra vez, que las posibilidades de cometer los mismos errores serían los mismos porque en esencia no se cambia.
Me tocó un martes de replanteos al parecer, pero aún cuando los resultados no siempre fueron los esperados; a la pregunta ¿Cambiarías o borrarías algo de lo que hiciste/viviste? Rotundamente, No. Esa es mi respuesta.
La felicidad y el amor son lugares donde uno desea estar siempre y donde a uno no le importaría terminar muerto, dicen también en esa película.
¿Se animará realmente alguien al “deleteo”?
jueves, 28 de octubre de 2010
Las redes del vicio

En algún tiempo pasado yo creía que si alguien decía que sufría una adicción se refería exclusivamente a la dependencia de las drogas, con el tiempo fui descubriendo otros desencadenantes de las adicciones como el alcohol, los juegos de azar, el robo y la mentira.
Últimamente se han destapado otras como la de Tiger Woods y su adicción al sexo (está mal en realidad esto?), la de Hugo Chávez por ser eterno presidente, la de Larissa Riquelme con la numerología y ésta que es la que padezco y declaro: Soy Redsocial adicta.
Desde mis propias vivencias, quiero compartir con uds algunos de los tips que me ayudaron a reconocer mi afección.
- Frente a una computadora lo primero en revisar son las cuentas Facebook y Twitter, pestañitas que no se cierran nunca.
- Cuando lees un libro, estas en una amena conversación, ves la televisión, vas al cine u oís a la gente en los pasillos decir alguna frase ingeniosa, graciosa o deplorable pensás, eso lo tengo que poner en FB.
- Tus colores favoritos son el azul y el celeste pajarito.
- Un follower nuevo o una solicitud de amistad es como salir electa Miss Amistad en un certamen de belleza, super emocionante!
- Habiendo gente de carne y hueso a tu alrededor con la cual mantener una amena charla preferis ver tus menciones del Twitter y explotar el Chat del FB.
- Cada vez que alguien te pregunta tu opinión respecto a algo y eso te agrada solo te limitas a levantar el pulgar.
- En ronda de amigos alguien en medio de su ebriedad recita poemas o lanza gags brillantes le decis, eso esta pa retwitear!
- Comes, dormís, vas al baño, caminas, pensas, amas, odias…todo esta en el nuevo diario íntimo, Twitter.
- El ringtone de mensaje de tu celular es el toc del FB.
- Te comes las uñas por ver la película Social Network
- Te acordás de tu propio cumpleaños gracias a Facebook
- Cuando colgás un video de youtube lo hacés porque a vos te gustó pero mas que nada para que a los demás les guste y te lo digan!
- Hashtag, muro, etiquetar, perfil, aplicación están presentes varias veces al día en tu speech
- Rompés el hielo diciendo: vi el otro día en tu actualización de relación que ahora estás Soltero
- Seguime que yo te sigo es la frase que destronó al popular de los mosqueteros todos para uno y uno para todos (algo así, la verdá yo le levanto el pulgar a lo primero)
- Te volvió un documentador maniático, toda afirmación debe estar acompañada de su correspondiente fotografía.
- Gracias a Facebook te enamoraste y gracias a él te separaste
- Decir que asistirás a un evento es un compromiso asumido, un pacto de caballeros.
- Gracias al FarmVille desarrollaste tus aptitudes para el trabajo y los negocios.
- Desconfias de las personas que no tienen cuentas en alguna red social
No puedo hablarles de los síntomas que se manifiestan ante la falta de conectarse al mundo y espero no experimentarlo, pero si te indentificas con al menos 3 o 4 de las características es que sos o estas en camino de ser de los míos.
Esto no es científico, no intenta ser gracioso, es sólo una experiencia religiosa diría Fernando Lugo.
martes, 26 de octubre de 2010
Before/After

Yo trabajo 11 horas diarias en una oficina, allí es que aprendí que muchas de las cosas que me resultaban maravillosas pueden pasar a ser horribles en un santiamén y además algunas otras no cambian nunca.
Cuando era niña creía que el trabajo era mi liberación, me daría independencia, podría alquilar mi propio espacio, comprarme lo que quisiera, era la libertad. Resultó ser una esclavitud disfrazada, pues no tengo la libertad de hacer lo que quiero, sino lo que hay, y eso además de ser frustrante es poco remunerativo, porque compré tantas cosas a cuotas que terminé siendo totalmente dependiente de este puesto. Ahora me gano dinero, el cual nunca fue propio gracias a los débitos automáticos.
En la secundaria me decía que superada esa etapa imberbe llegaría una de madurez, donde esos chismes y rumores acabarían, nos concentraríamos en cosas importantes, trabajaríamos para cambiar el mundo, y así es como hoy todas las mañanas me reúno con 5 compañeras/ amigas a contarnos las primicias y susurros acontecidos en los pasillos durante el día anterior.
Solo pensaba en dejar de usar ese tétrico uniforme colegial y vestir de la forma que me plazca, ahora agradezco al cielo tener un traje que vestir todos los días y no tener que preocuparme por pensar en que ponerme cada mañana.
Amaba los días de lluvia, los de intenso frío porque eran perfectos para quedarse en cama mirando televisión, ahora medito cuanto me descontarán por un día de ausencia, un simple costo/beneficio.
El stress era un mito, no podía jamás dormirme sentada, ni siquiera en un bus con largas horas de viaje por delante, sin embargo, ahora puedo soñar incluso cuando estoy comiendo, eso que otros han desarrollado la capacidad de hacerlo con los ojos abiertos.
Debo cumplir horarios, reglamentos, me evalúan constantemente, las físicamente agraciadas se siguen quedando con lo mejorcito, a veces te toca trabajar por el inútil vivaracho ese que se rasca y se lleva meritos contigo, existen buenos y malos jefes así como los maestros.
Resumiendo las cosas no cambian demasiado con el paso de los años, y algunos universos parecen mejor de lo que en realidad son, igual trabajaría, pero con 3 veces a la semana me alcanza.
domingo, 17 de octubre de 2010
Me confieso (Parte I)
Y para qué negarlo, yo era una Genevieve; alguien que cree que el amor es algo maravilloso pero que tiene fecha de caducidad, que pasado el encantamiento no queda nada bonito y que realmente no valía la pena esforzarse por mantener algo que en definitiva solo te daba dolores, de todos los tipos.
Soy de las que frente al mundo me reía de Corín Tellado y entre cuatro paredes lloraba, suspiraba con esas tontas novelas cursi, puro rosa. Me burlaba de las canciones melosas, cortavenas pero que de tanto en tanto me hacían derramar lágrimas.
Sin dudas, todos venimos preparados para amar, para vivir el amor, el problema es que las formas son distintas en cada uno de nosotros. Además a algunos, ciertos espectáculos que presenciamos en algún momento clave de nuestras vidas nos condicionan en esa materia, tristemente para unos, por toda la eternidad.
En mi condición de fémina puedo afirmar que todas, hasta las que se las dan de superadas y poderosamente masculinas en sus concepciones amorosas, en momentos de debilidad esperan vivir su cuento de hadas con príncipes, la única diferencia, es que éstas no esperan que sean azules, más bien verdes o flúor.
Un Napoleón aún más pequeño de lo que fue, está dentro nuestro y planifica estrategias de defensa y también ofensivas potentes para no caer jamás en las garras de ese sentimiento tan insolente que nos empuja a cometer los errores más grandes como así también las locuras mas adorables.
Somos pequeñas cajas de pandora, al abrirlas no sabemos qué podemos esperar, y es que tanto tiempo hemos estado encerradas que solo podemos causar alguna que otra catástrofe cuando vemos los destellos del amor.
Una mujer ya es complicada en su naturaleza misma, nosotras aún más. Pero la cruda verdad es que: nos domina el miedo, y que tras esa armadura somos cristales fragilísimos temiendo quebrarse irreparablemente.